Tu perfil lo iluminó el sol
y tu presencia retumbó en el oleaje
Miraste hacia la costa y te acercaste,
para descubrir que la arena te rozaba los pies
Caminaste entre las olas,
tan solo para jugar con la espuma salada
Y te quedaste quieto con el viento en la cara,
solo para escuchar una vez más
Un día de esos te desvaneciste,
para tomar los remos de tu vida
y volver a las aguas que bañaban tu mente.
¿Pero sabes algo?
No te extrañaré, porque a pesar de todo, sé que volverás.
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